SBMCTI Filial La Paz

Revista ENFERMO CRITICO; Órgano oficial de difusión de producción científica de la Sociedad Boliviana de Medicina Critica y Terapia Intensiva filial La Paz

Lunes - Viernes 14:00 - 18:00
Calle Hugo Estrada 04 - Ed. Providencia Mezanine Of. 1Miraflores, La Paz - Bolivia

Caso clínico – Arenavirus: reporte de un caso

Compartir

CASO CLINICO

ARENAVIRUS: REPORTE DE UN CASO

*Dra. Karen Mabel Torrez Cruz, **Dr. José Luis Viruez Soto, ***Dra. Priscila Villafuerte Mollinedo, ****Dra. Pamela ILaya Garavito, *****Dra. Anahí Trujillo Quispe

*Medico Intensivista – Hospital Juan XXIII – La Paz.
**Medico Intensivista – Instituto Gastroenterológico Boliviano Japonés – La Paz.
***Medico Intensivista – Hospital Universitario de Clínicas – La Paz
**** Medico Intensivista – Hospital Juan XXIII – La Paz
*****Medico Intensivista – Hospital Universitario de Clínicas – La Paz 

Correspondencia: karen_mtc@hotmail.com  

Resumen

Se presenta el primer caso identificado de Arenavirus nativo en la provincia de Yungas de la ciudad de La Paz, por tratarse de una nueva enfermedad hemorrágica identificada, se hace detalle de las características epidemiológicas y clínicas de la presentación del cuadro clínico, además de la evolución y desenlace de la enfermedad.

Palabras claves

Arenavirus, hemorragia, encefalopatía, insuficiencia respiratoria.

Abstract

The first identified case of Arenavirus is presented in the province of Yungas in the city of La Paz and, as it is a new identified hemorrhagic disease, details are given of the epidemiological and clinical characteristics of the presentation of the clinical picture, in addition to the progression of the disease, evolution and outcome.

Keywords

Arenavirus, hemorrhage, encephalopathy, respiratory failure.

 

Introducción

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la fiebre hemorrágica boliviana es una enfermedad viral, conocida también como tifus negro, transmitida por el contacto directo de roedores (Calomys callosus laucha campestre) o por inhalación de sus excretas y también de persona a persona. Este roedor es el vector a través del cual se propaga la infección.

El principal agente viral es el virus Machupo, de la familia Arenavirus, que por su alta capacidad de causar enfermedad requiere aplicar las máximas medidas de bioseguridad. Las fiebres hemorrágicas virales por Arenavirus describen un síndrome caracterizado por la presencia de fiebre y sistema vascular afectado, acompañado de hemorragia y sangrado que pone en peligro la vida del paciente.

Son caudas por un grupo de virus tipo ARN y su mantenimiento depende del roedor huésped; de esta forma, el virus está geográficamente delimitado a la zona donde viven sus reservorios. Los arenavirus en su fase inicial producen una infección aguda con una sintomatología inespecífica, la cual se vuelve más característica en las fases tardías de la enfermedad cuando se produce un síndrome de falla multiorgánica que puede producir la muerte.

Las fiebres hemorrágicas virales poseen altas tasas de mortalidad, son difíciles de diagnosticar y distinguir clínicamente de otras fiebres hemorrágicas bacterianas, parasitarias y virales, y requieren de un diagnóstico de laboratorio eficaz y especifico, para tratar adecuadamente al paciente y disminuir el riesgo de transmisión.

Actualmente se desconocen muchos aspectos sobre el control de estas enfermedades en Colombia y Latinoamérica, y su diagnóstico es confuso y muchas veces queda sin definir.

El primer caso de Arenavirus en Bolivia se registró hace 61 años. En 2004 hubo alerta por un nuevo tipo de arenavirus en Cochabamba. Ahora, los casos ocurren en el norte de La Paz.

El objetivo de la presentación de este caso clínico es mostrar la importancia de la identificación oportuna de los casos de fiebre hemorrágica en nuestro medio y expansión hacia otros ambientes, debido a que la transmisión es alta por lo que el riesgo de contagio de persona a persona podría conllevar a una emergencia sanitaria si no controlamos oportunamente este tipo de infecciones.

Presentación del caso

Se trata de un paciente de 25 años, de sexo masculino, agricultor, soltero, procedente de la provincia Caranavi de la ciudad de La Paz, sin antecedentes patológicos conocidos.

Datos epidemiológicos: vivía en una casa de paredes de adobe, piso de tierra (ver figura 1), y por actividad laboral viajó a la provincia Guanay (zona endémica de dengue) para cultivar arroz y tuvo contacto directo con paciente sospechoso de fiebre hemorrágica sin diagnostico definido, falleciendo rápidamente al quinto día de iniciado los síntomas, el mismo se encontraba realizando el mismo trabajo en la zona.

Figura 1. Características de la casa donde se encontraba viviendo el paciente temporalmente en Guanay, La Paz-Bolivia.

El paciente presentó  un cuadro clínico de cinco días de evolución, caracterizado inicialmente por fiebre, artralgias, mialgias, dolor retro orbitario, cefalea y malestar general, tres días después de estos síntomas presenta vómitos, dolor abdominal, deshidratación severa, gingivorragias, y compromiso neurológico con excitación psicomotriz, desorientación que se va agravando con los días es así que posteriormente fue trasladado al Hospital de Caranavi, al cual llega inconsciente; presentó convulsiones tónico clónicas generalizadas, fiebre de 39ºC, asociado a dificultad respiratoria e hipoxemia persistente. Por la gravedad es intubado, sedado; inician terapia anticonvulsivante, hidratación de acuerdo a protocolo de dengue, 3 unidades de plasma fresco congelado y 7 unidades de crioprecipitados y luego transferido de forma inmediata a la ciudad de La Paz, al Hospital Juan XXIII, con diagnósticos presuntivos de: dengue grave y encefalitis viral probable.

Al ingreso a la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Juan XXIII, se verifica a un paciente en mal estado general, con datos clínicos de hemorragia activa (gingivorragias, epistaxis, hemorragia digestiva alta y melenas), ingresa en coma y focalización de hemicuerpo izquierdo, hipotensión arterial, dificultad respiratoria por lo que ya se encontraba intubado. Ingresa a la UTI con diagnósticos de: “Síndrome de disfunción orgánica múltiple (respiratorio, neurológico, hepático y hematológico), choque hipovolémico, dengue hemorrágico grave probable, hemorragia digestiva alta activa, accidente cerebrovascular probable”. Se inició tratamiento con sedo analgesia, asistencia respiratoria mecánica, antibioticoterapia de amplio espectro, protector gástrico, corticoides en dosis de estrés, reanimación con soluciones cristaloides, hemoderivados (plasma fresco congelado, crioprecipitados y glóbulos rojos), antifibrinolítico, manejo de la coagulopatía, medidas de neuro protección y anti edema cerebral. Se realizó TC simple de encéfalo, donde se evidencio microhemorragia en núcleos de la base. (Ver figura 2).

Figura 2. TC simple de encéfalo donde se observa microhemorragia en núcleos de la base.

La evolución fue tórpida, presentó  choque refractario, requiriendo soporte vasopresor asociado y corticoide en dosis de estrés, con persistencia de hemorragia en diferentes sistemas, la hemorragia cedió en el día 3 de internación, a los siete días remitió el estado de choque y se asoció hipoxemia persistente y refractaría, que se lo catalogo como Síndrome de Distrés Respiratorio Agudo severo (ver figura 3 y 4), que fue manejado con ventilación mecánica protectiva y antibioticoterapia de acuerdo a cultivo.  El comportamiento de los laboratorios fue el siguiente:

Gráfico 1. Comportamiento de los diferentes laboratorios durante la evolución de la enfermedad.

Los cultivos de orina y hemocultivo solicitados en dos oportunidades al ingreso a la UTI dieron negativos, y el cultivo de secreción bronquial fue positivo para Staphylococcus Aureus meticilino sensible.

Figura 3. Evolución radiológica en siete días de internación en la Unidad de Terapia Intensiva.

Figura 4. TC de tórax con severo compromiso parenquimatoso pulmonar con consolidación en ambos pulmones.

A los cinco días de internación se tuvo los siguientes resultados de laboratorio correspondientes a identificar el agente causal de la patología, informe de CENETROP: Arbovirus ( – ), Dengue ( – ), Chikungunya ( – ), Zika ( – ), Leptospirosis ( – ), Fiebre hemorrágica ( – ), quedo pendiente el resultado de Hantavirus por lo que hasta esa fecha se lo mantuvo como probabilidad diagnostica Hantavirus, desde su admisión se mantuvo medidas de bioseguridad clase III (ver figura 5).

Permaneció en la Unidad de Terapia Intensiva 17 días; presentando una evolución favorable, con recuperación del estado de conciencia, remisión del SDRA severo, buena tolerancia al retiro del ventilador mecánico y estabilidad hemodinámica. Fue egresado de la UTI con diagnósticos de: Neumonía en remisión y Accidente vascular encefálico hemorrágico en remisión. (Ver figura 6, 7 y 8).

Posterior a la externación de la UTI llegaron los reportes de laboratorio de los Centros para el Control de y Prevencion de Enfermedades (CDC) de Atlanta para la identificación del virus, cuyo reporte indico Arenavirus.

Figura 5. Bioseguridad clase III

Figura 6. TC de tórax simple, donde se observa remisión del SDRA, y condensación basal bilateral.

Figura 7. TC de encéfalo simple, se observa reabsorción de focos de sangrado en núcleos de la base.

Figura 8. Paciente en el momento del alta de la Unidad de Terapia Intensiva

Discusión

La fiebre hemorrágica fue originada por distintos virus, que en Sudamérica han sido identificadas desde la década de 1950. Estos virus han existido en los roedores del nuevo mundo por millones de años atrás. La emergencia de estos agentes infecciosos coincide con los cambios en el medio ambiente y las prácticas de chaqueo, lo que provoca alteraciones en la población de los roedores portadores1.

Existen un gran número de arenavirus distribuidos a lo largo del mundo, estos en términos generales se dividen en los del Viejo mundo y los del Nuevo mundo.

Los arenavirus del nuevo mundo se dividen en 3 clases:  A, B y C, según la severidad de la enfermedad que causan. Los de arenavirus de clase B, son los responsables de la fiebre hemorrágica8, y son: el virus Junin, virus Machupo, virus Sabiá, virus Guaranito, los cuales se encuentran en roedores de la familia Cricetidae, subfamilia Sigmodontinae, hallados en Argentina, Bolivia, Brazil y Venezuela respectivamente1.

Sabemos que en la actualidad existen más de 20 tipos de Arenaviridae, el nombre de arenavirus, deriva de la palabra latina arenosus, por la forma granulosa que tiene el virion.  El virion tiene una forma esférica a pleomórfica, con un diámetro de 110 a 130 nanómetros, y tiene una envoltura bicapa lipídica, con proyecciones cónicas de 8 a 10 nanómetros de largo, las cuales están compuestas por glicoproteínas virales, la GP1 con  forma de espiga, localizadas en el vértice y las GP2 localizadas en el tallo o base de las proyecciones ya mencionada, en cuanto a su genoma, el arenavirus tiene dos cadenas simples de RNA, denominadas  como S y L (del inglés small-pequeño y large-larga). Se replican cuando el arenavirus ingresa a la célula a través de la unión del GP1, a los receptores celulares, en el caso de los humanos, el receptor es la transferrina 1, este receptor, ha sido identificado en la trasmisión de los virus Junin, Machupo, Sabiá y Guaranito1.

Debido a la gran variedad de arenavirus en la figura 9, se muestra los arenavirus descubiertos y su distribución geográfica.

Figura 9. Distribución geográfica y distribución del arenavirus.

En lo que respecta al ciclo de transmisión de arenavirus, es el siguiente (Figura 10). Queda claro que la trasmisión es a través de aerosoles, tan seria es esta infección que la fiebre hemorrágica por arenavirus está considerada como potenciales agentes de bioterrorismo3.

La transmisión de humano a humano ocurre especialmente en hospitales concurridos, con pobres o nulas políticas de control de infecciones o sin medidas de bioseguridad 6. La trasmisión nosocomial esta reportada sobe todo en pacientes con infecciones por virus Lassa7.

Haciendo hincapié en las medidas de bioseguridad, la infección por arenavirus, debe tener un nivel de bioseguridad nivel 4, que es el máximo nivel de bioseguridad que existe, para lo cual se debe tener personal altamente entrenado en todas las áreas de atención hospitalaria4. Algo importante de mencionar es que, la bicapa lipídica que envuelve al arenavirus es susceptible a detergentes y solventes orgánicos. El virus se inactiva con temperaturas por encima de 55°C, con pH muy acido o básico, con luz ultravioleta y radiación gamma. Los desinfectantes que contiene componentes fenólicos, hipoclorito y amonio cuaternario son efectivos para inactivar el virus6.

Adentrándonos en Bolivia, la Fiebre Hemorrágica Boliviana (FHB) hasta la fecha tiene como etiología a dos tipos de virus, el primero de ellos es el Virus Machupo, que afecto a los habitantes del departamento de Beni, en la localidad de San Joaquin en la endemia que duro de 1959 a 19638. Y el virus Chapare, como nuevo arenavirus aislado en la ciudad de Cochabamba Bolivia9.

En términos generales se reporta que la fiebre hemorrágica tiene una mortalidad del 30%2. La presentación clínica es similar a todas las fiebres hemorrágicas, tiene un periodo de incubación de 1 a 2 semanas, los síntomas iniciales incluyen, fiebre, malestar general, mialgias y anorexia, 3 a 4 días después se asocia cefalea, dolor de espalda, mareos, náuseas, vómitos y postración. La hemorragia y los síntomas neurológicos incluyen petequias, sangrado de encías, tremor y letargia. Un tercio de los pacientes desarrollan síntomas neurológicos severos, como ser hemorragias intracerebrales, delirium, coma y convulsiones, parte de la signo sintomatología están las equimosis, sangrado de mucosas y sitios de punción, estos sobre todo en casos muy severos8.

Con respecto al tratamiento, no existe un tratamiento específico para los arenavirus, es más el tratamiento es de sostén, lo que significa que se da soporte a todos los órganos que así lo requieran. En el caso de hemorragias masivas, se debe realizar transfusión de hemoderivados, guiados por laboratorio, idealmente en el caso de coagulación, guiados por trombolestograma, sin embargo, en países o lugares donde no se disponga del mismo, es importante la medición del fibrinógeno, para el uso de crioprecipitados. Recordar que el uso indiscrimado de hemoderivados no está recomendada.  El tratamiento antibiótico se elegirá según la situación clínica del paciente.

Figura 10. Ciclo de transmisión del Arenavirus.

Con respecto a los antivirales útiles en la infección por arenavirus, la Ribavirina es el único descrito antiviral descrito para el uso en la post infección o profilaxis de arenavirus. La Ribavirina y el suero de paciente convaleciente, debe ser administrado entre los primeros 7 a 10 días después de la infección para su efectividad5. No se ha demostrado que pasado este tiempo sea útil.

Un reconocimiento y diagnóstico precoz son la clave para mejorar los resultados6. Aunque debido a la forma de presentación inespecífica, es muy difícil llegar al diagnóstico, este se debe sospechar sobre todo en áreas endémicas y viajeros. El diagnóstico por cultivos es raro. La reacción en cadena de polimerasa (PCR) tiene una alta sensibilidad, pero solo se desarrolla en laboratorios especializados.

Conclusión

Para concluir y en nuestro medio, siendo un país en vías de desarrollo, se hace énfasis en la prevención, por lo que a continuación se nombra algunas medidas publicadas por la Universidad Mayor de San Andres10.

  1. Evitar el contacto con roedores silvestres, evitar barrer las excretas de roedores y respirar el polvo contaminado, evitar lavarse en aguas estancadas, evitar consumir alimentos y agua que se sospeche estén contaminados con excretas de roedor, evitar ser mordido por el roedor.
  2. En el caso de las viviendas: guardar los alimentos tanto de humanos como de animales; limpiar el piso de la casa con lavandina, desmalezar de 5 a 30 metros alrededor de la vivienda. Eliminar restos de comida, eliminar y evitar la nidación de roedores, guardar la basura en recipientes adecuados. Si se encuentra con roedores muertos cubrirlos con cal o agua con lavandina y enterrarlos sin manipularlos, consumir agua filtrada.

Referencias bibliográficas

  1. Sarute N and Ross S, New World Arenavirus Biology, Annu. Rev. Virol 2017.4:141-58.
  2. Gomez RM, Jaquenod de Giusti C, Sanchez M, et al, Junin Virus, A XXI century update. Microbes Infect. 13:303-11.
  3. US Dep.Health. HUM, Serv. (HHS). 2007. HHS public emergency medical countermeasure Enterprise implementation plan for chemical, biological, radiological, and nuclear threats. US De. HHS, Off. Public Health Emerg. Med. Countermeas., Off. Assist. Secr. Prep. Response, Washington, DC. https://www.medicalcountermeasures.gov/barda/documents/phemce_implpan_041607final.pdf
  4. Maiztegui JI. 1975. Clinical and epidemiological patterns of Argentine haemorrhagic fever. BULL. World Health Organ. 52:567-75.
  5. Charrel RN, Coutard B, Baronti C, et al. 2011. Arenaviruses and hantaviruses: from epidemiology and genomics to antivirals. Antivir. Res. 90:102-14.
  6. Schieffelin MD, Treatment of Arenavirus Infections. Curr Treat Options Infect Dis. 2015. 7:261-270.
  7. Khan SH, Goba A, Chu M, et al, Mano River Union Lassa Fever N. New opputinities for field reasearc ont the patjogenesis and tratment of Lassa fever. Antiir Res 2008;78(1):103-15.
  8. Patterson M, Grant A and Paesser S, Epidemiology and Pathogenesis of Bolivian Hemorrhagic Fever. Curr Opin Virol. 2014 April: 0:82-90.
  9. Delgado S, Erikson B, Agudo R, Blair P, Vallejo E, Albariño C, Vargas J et al, Chapare Virus, a newly discovered Arenavirus Isolated from a Fatal Hemorrhagic Fever Case in Bolivia, PLoS Pathog 4(4):e1000047. Doi10.1371/journal.ppat.1000047.

Comunicado público de la carrera de Biología de la Universidad Mayor de San Andrés. Rico A, Julio 2019.

Añadir Comentario

© 2024 All rights reserved.